miércoles, 28 de abril de 2010

La excepción que confirma la regla



Cuando me puse a bucear en Soul Business para seleccionar las frases de esta semana, me detuve en el post ¿Qué dejarás a tus hijos? Iba a tomar un par de ellos para luego mezclarlos. Como sabéis, en cada entrada van siete y se eligen según me de el punto, pero esta vez voy a hacer una excepción. La razón es que de todos los comentarios he sacado buenas frases que creo merecen la pena compartir. No es muy habitual hacer un pleno, y por ello, porque siempre hay una excepción que confirma la regla, he decidido saltarme el formato. Gracias a todos.

Feliz Miércoles

Hay excelentes "herederos" sin grandes patrimonios y grandes "patrimonios" sin herederos excelentes.

Las personas tenemos que adaptarnos a lo que tenemos sin mirar ni ambicionar lo que tienen los demás.

Particularmente, intentaré pulirme todo lo que pueda antes de la última hora y dejar a los vástagos lo justo y necesario para que, en lugar de apalanzarse como una vaca frisona, puedan buscar y descubrir algo que se llama VIDA.

Todos los días estamos sometidos a una especie de "miniyo" que nos tienta a prestar más atención a lo material con todo tipo de argucias argumentales...

Los padres se desviven por sus hijos cuando son niños, más adelante los explotamos como canguros y cuando ya no nos sirven los apartamos como algo caduco.

Me gusta pensar que nadie en esta vida va a hacer algo por nosotros que nosotros mismos no hagamos. El problema es este momento en el que vivimos, el cual el esfuerzo y la constancia no siempre están bien vistos.

Trato de ver a los mayores como personas de mi edad, de mirarles e imaginar cómo serían cuando eran aproximadamente como yo... deseo imperiosamente que su vida, su trayectoria les haya enseñado que la codicia y la avaricia posesiva, no "dejan" nada a los que más queremos...

Queremos solucionar la vida a nuestros descendientes sin tener en cuenta las consecuencias. Mala inversión.

Nos gustaría que nuestros hijos queden en la mejor situación, darles lo mejor, pero por otra parte, no deberíamos darles todo en bandeja de plata, deben aprender también por sí mismos.

Solo el esfuerzo de cada uno hace que consigamos en esta vida esos pequeños logros que nos van haciendo mejores día a día sin darnos cuenta Rafa Bartolomé

Si pudiera, lo único que le dejaría a mi hija sería un libro en el que le explicara cómo ha sido mi vida, por si le sirve de algo. Y en esa esperanza me mantengo.

19 comentarios:

Katy dijo...

Hola Fernando, la llamada de los hijos, es la la llamada de la vida que continúa con nuestro legado, tanto de valores como material. Lo primero es algo que nada ni nadie les puede arrebatar. Lo segundo esta sujeto a condiciones.
Por eso esta excepción tuya, que sin duda ha merecido la pena, un testimonio vivo de lo que nos preocupa nuestra prole. Gracias una vez más.

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Las generaciones se suceden y sólo hay dos momentos en la historia de la humanidad en la que somos protagonistas trascendentales: cuando recibimos legado y cuando lo transmitimos.
Un abrazo.

Alberto Barbero dijo...

Buff... ¡qué bueno! Menudo ejercicio de sensibilidad compartida...

Yo particularmente me liberé bastante con el comentario de José Luis Montero en el que habla del peligro de dejar un legado material a los hijos.

Ahora me he quedado con el de Mª Teresa Trilla, con el que me veo a la vez como padre e hijo... ¡qué rápido olvidamos!

MaS dijo...

Buenas Fernando,
me encantan estas excepciones.
Bravísimo JLMON, con su ilustración del "apalanzarse cual vaca frisona"...Educarnos, y crecer en el esfuerzo y en el respeto.Todos juntos, los hijos, los padres, los abuelos...Todos.
Seguimos viéndonos, un beso.
M.

María Hernández dijo...

Hola Fernando:

Si hay algo que deja traslucir esta "excepción" es que hay una herencia que no tiene precio, pero es de valor incalculable.
Hoy, la frase de Katy, es mi elegida, porque en ella se esconde el secreto para intentar ser feliz y enseñar a serlo.
"Las personas tenemos que adaptarnos a lo que tenemos sin mirar ni ambicionar lo que tienen los demás"
La contínua comparación con el otro, con su coche, con su casa, con el vestido o traje de marca, con su sueldo o su suerte puede convertirnos en los más infelices del mundo, aún teniendo de todo, incluso amor y salud.
No se tú, pero yo no quiero dejarle solo "cosas" a mi hijo, quiero que sea feliz.

Un beso, que tengas un buen día.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Katy
Esto se autocomenta ” la llamada de los hijos, es la la llamada de la vida”
Queda todo comentado. Un beso

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep

Otro comentario que se autocomenta Retroalimentación de frases en Thinking Souls.
"Las generaciones se suceden y sólo hay dos momentos en la historia de la humanidad en la que somos protagonistas trascendentales: cuando recibimos legado y cuando lo transmitimos."

Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Alberto:

La verdad es que me parecieron tan buenos los coemnatrios, que no me resistí a tunearlos.
Muchas gracias por contribuir a ello.

un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS
La verdad es que José Luis suele atinar bastante en sus comentarios, el dardo en la palabra y el Todos tuyo es muy significativo.
Un beso de miércoles

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Hernández

"hay una herencia que no tiene precio, pero es de valor incalculable." Me gusta. Si te das cuentas en el fondo todos deseamos que nuestro entorno sea feliz, pero en ocasiones confundimos las maneras. El comparar es el camino más rápido para alcanzar la infelicidad.

Un beso y feliz día

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
¡Uff!
Hoy hay mucha experiencia... mucha sabiduría.
Un aplauso para todos.
Un abrazo

cata dijo...

Yo tambien me quedo con esta
"Las personas tenemos que adaptarnos a lo que tenemos sin mirar ni ambicionar lo que tienen los demás"
Lo contrario es la base del consumismo, comprar porque el de al lado lo tiene.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:
y un aplauso tambien para ti.

Gracias por dar vidilla a esta idea.
Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola Cata:

Gracias por pasarte. la verdad es que la frase es genial, pero yo añadiría que ambicionar lo de otros es no ser uno mismo. Y eso si es triste.
Un abrazo

Rafa Bartolomé dijo...

Hola Fernando:
Me ha parecido bellísimo. ¡Joder que frases! Que buenos somos, tío. Ja, ja
Un abrazo

María dijo...

Hola
Acabo de encontrar este blog por casualidad.
La parte de los comentarios seleccionados son profundamente excepcionales.
Reflexiones y valores que todos deberíamos poner en práctica. Si pusiéramos
en practica este: "Las personas tenemos que adaptarnos a lo que tenemos sin mirar ni ambicionar
lo que tienen los demás", se acabaría con un “sentimiento” que
hace mucho daño a la humanidad; LA ENVIDIA.
P:D: tengo los mismos apellidos que tu y por el mismo orden.
Saludos

Fernando López Fernández dijo...

Hola María:
Bienvenida a Thimking Souls.

Tienen razón en cuanto a lo de la envidias, pero es un sentimiento humano más que cada uno tiene en su medida. Si es escasa o poca desarrollada no va mal la cosa, el problema es cuando sobrepasa un límite. Entonces es muy peligrosa.

Feliz fin de semana

Javier Martin Alvarado dijo...

curioso conjunto de expresiones sinceras

Fernando López Fernández dijo...

Hola Javier:

Bienvenido a Thinking Souls. Me ha gustado la definición que has hecho del blog.
Saludos

Pd - por cierto, tu blog es magnífico.