miércoles, 17 de marzo de 2010

De especias y dudas.


Hay cosas que me vuelven loco. Me gustán los mercados, y si son de especias, mi estado natural cuando me encuentro en ellos es de completa felicidad. De vez en cuando, me gusta comprar pequeñas cantidades para luego improvisar o destrozar la comida. Pero me mola. Ahora bien, dudo, dudo mucho sobre cuales llevarme, si dulces, o picantes, si aromáticas o coloristas; cuales se ajustarán más a mi paladar o al de familia y amigos, que inevitablemente un día u otro deberán pasar esta pequeña prueba de amor cuando me pongo en plan creativo. La vida es duda continua, como se refleja en algunos comentarios de hoy.

Feliz y especiado día 

Ambición es una palabra denostada en significado por las leyendas urbanas sobre la alta y corrupta burguesía  y las pelis de vaqueros, pero es una virtud en la empresa.


Para ser felices es necesario disfrutar de los pequeños momentos y estar al lado de los demás, ofreciendo, compartiendo...


La duda razonable, desde mi punto de vista, es el lugar donde se aprecian las grandes inteligencias.


Somos personas arropadas en los ciclos. Arropadas en el tiempo a la hora de tomar decisiones.


En muchas ocasiones la indecisión no responde tanto a duda como a cobardía. Dudar entre vivir en el área de la seguridad o la del riesgo es una opción. Apostar por un cambio es una decisión. Si la consecuencia está bien calibrada, la decisión se hace más fácil


Lo que yo daría por un minuto de sabiduría, pero real...


La creatividad es una de las máximas expresiones de la felicidad (digo yo). No hay nada más que ver la cara de un niño cuando descubre algo por sí mismo

10 comentarios:

María Hernández dijo...

Tan puntual, tan miércoles, tan...bien escogidas, como siempre.

Dudar no es mal verbo si no esconde, como dice Germán, cobardía.
Dudar cuando se genera por conocimiento de otro punto de vista, no está nada mal, tanto si es para afirmarte en tu postura, como si lo es para cambiar de parecer.
En cuanto a las especias, hoy, justamente, a la hora del almuerzo, una compañera le explicaba, por segunda vez, a otro compañero, cómo debía disolver el wasabi, muy poquito a poco, en la salsa de soja, hasta conseguir el punto exacto para su paladar; ni tan fuerte, ni tan flojo.
Esta clase magistral me hizo pensar que la "duda" de cómo usar el wasabi había salvado a mi compañero de padecer un ataque súbito de ardor incontenible en su última visita al restaurante japonés. Pero también me hizo recordar una anécdota que contaba un antiguo vecino de mis padres, que allá por los años 80, cuando aún Iberia ofrecía "comida de verdad" con tenedores de metal, se había enfrentado a un menú propio de avión.
Dado que era su primer viaje en un vuelo comercial (el primero lo hizo en un Hércules del ejército para ir a su destino de la mili), no tenía ninguna clase de experiencia en las "delicatessen" con las que se iba a encontrar. Reconoció casi todo, pero cuando vió aquella "macetita" tan bonita, de pasta de ¿hojaldre? con un centro de crema "tirando" a amarillo, ni lo dudó, pensó: "Esto es el postre" y cuando había acabado con el resto de viandas, tomó "el supuesto dulce" y zasssss, al centro y pa' dentro.
Cuando tan ansiado fin de fiesta ya iba camino de su estómago, notó algo como qué..."puagggg es mostaza".
Y es que, en cuestión de especias, dudar es algo, totalmente, normal.
No creo que hayas dudado mucho a la hora de buscar el tema de hoy, aunque, a veces, lo hagas entre especias.
Un beso....como siempre, me ha encantado tu selección.

Josep Julián dijo...

Hola Fernando:
Esta selección basada en la duda me ha parecido muy buena. Al cabo de un año puedes hacer un libro de citas incluyendo las tuyas que tampoco están nada mal.
Un abrazo.

MaS dijo...

Dudar para poder desarrollar el yo creativo, para crear, ...o para "destrozar" un menú con una especia, o no, o para generar un nuevo sabor, una nueva combinación,...
Dudar, en definitiva. E hilando con la frase de Javier: dudar, sólo dudan los adultos, los que ya tienen criterios previos, datos anteriores, y que condicionan nuestras elecciones.
Un niño experimenta en folio en blanco, y su creatividad es pura,limpia y, como dice Javier, una expresión clara de felicidad.

Felices dudas, M.

Fernando López Fernández dijo...

Hola María Hernández:

Gracias como siempre por venir. Como dices, la duda que nace del conocimiento no solo es bueno sino necesaria porque es la que nos hace, aunque resulte paradójico avanzar.

Me han encantado las dos historias y comparaciones que nos has puesto. La del wasabi, hizo avanzar y la del vecino de tus padres le llevó a una desagradable sorpresa por una erronea percepción.

Un beso, y como siempre, gracias por dar calorcito al blog.

Fernando López Fernández dijo...

Hola Josep:

Me alegra que te hayan gustado. A mi la tuya me ha parecido especialmente brillante: elegir las frases de Thinking Souls siempre es díficil porque muychas son tan buenas que dudas cual elegir para el post.

Lo del libro, piano piano je je . Un abrazo

Fernando López Fernández dijo...

Hola MaS

Dudar lleva a una transformación para lo que sea como apuntas. Si es sobre un folio en blanco. Y se hace con mirada de niño puede ser incluso un síntoma de felicidad.

Me ha encantado el comentario.
Un beso

Javier Rodríguez Albuquerque dijo...

Hola Fernando:
¡Qué gran trabajo!
Cuanto más lo pienso más futuro le veo a esta iniciativa.
Una maravilla.
Un abrazo.

Fernando López Fernández dijo...

Javier:

Si el trabajo lo hacéis vosotros. Yo me limito a seleccionar vuestros pensamientos, hacer una introducción y poner una foto.

Me alegro de que te guste. Un abrazo y gracias por el apoyo

Katy dijo...

Hola Fernando, acudo tarde. Pero más vale tarde que nunca.
Casi no se te nota tu gusto por los mercados:)
Gracias a esta aficción tuve la suerte de conocerte.
A mi también me gusta, entre otras cosas porque forma parte de la cultura y las tradiciones de los pueblos. Seguro que he leído estas frases, (porque este es un blog en el que me leo los comentarios de todos siempre, algunos son post dentro del post)pero no me acuerdo ni de la mia. Si pusiéramos la firma de un personaje conocido, nos harían corro.
Gracias por ilustranos como siempre.
Un beso y ya feliz jueves.

Fernando López Fernández dijo...

Ja ja Katy:

Si, se me ve el plumero, pero es que son tan apasionantes. Y coincido contigo, teneis unas frases geniales que si las firmase una persona famosa crearían escuela. Pero aquí la estaís creando.
Al menos para mi.
Un beso